Cómo limpiar el hogar en cada cambio de estación

Cómo limpiar el hogar en cada cambio de estación

Organiza la limpieza del cambio de estación
En cada cambio de estación planifica una limpieza profunda para todo el hogar

Organiza la limpieza del cambio de estación
Aquí repasaremos qué actividades necesitas planificar para la limpieza de cambio de estación en todos los ambientes de tu hogar.

Limpieza profunda del hogar en cada cambio de estación

El cambio de estaciones no sólo nos va indicando qué ropa vestiremos y qué actividades podremos realizar, puertas adentro o puertas afuera, aprovechando el nuevo clima. También nos recuerda que nuestro hogar merece atenciones, luego de la exposición a ciertos elementos y a los distintos usos.

El paso del otoño al invierno y de la primavera al verano parecieran ser más simples, pues el hogar no habrá sufrido tanto como en el final del verano y el final del invierno. Ello se debe a que, al terminar el frío, nuestra casa habrá pasado 6 meses de encierro, uso de calefactores con diversos sistemas que impactarán en la pintura, los rincones, los tapizados y más, mientras que al final del verano el hogar habrá tenido mayor ventilación, pero también más suciedad acumulada, producto de puertas y ventanas permanentemente abiertas.

Por eso te recomendamos planificar las tareas de limpieza y mantenimiento con tiempo, realizando una acción muy profunda cada tres meses como máximo (una por mes sería lo mejor), de modo de no permitir que las suciedades, el hollín, el aire viciado y otros se asienten en el hogar. Repasemos algunas de las acciones más habituales a realizar, en el calor y en el frío según pida la estación.

Planifica la limpieza de las aberturas

Una vez por mes sería lo ideal, pero si tienes poco tiempo disponible, asegúrate de hacer una profunda limpieza de las aberturas con el cambio de cada estación. Vidrios, marcos (limpieza y restauración, si fuera necesario), aplicación o retiro de dobles marcos, de mosquiteros, sellado de juntas, de burletes de goma y de espuma de goma, renovación de la pintura y otra que fuera necesaria.

Con el cambio de cada estación, aprovecha para revisar el estado y apariencia de los cercos perimetrales, portones, rejas, puertas del exterior y de todas las aberturas del hogar, dentro y fuera de la vivienda.

Limpieza de exteriores

Revisa el estado de balcones, azoteas, jardines, patios y todas las zonas exteriores al hogar. Aprovecha para renovar la pintura, hacer cambios, y también haz una limpieza mucho más profunda de la que haces regularmente. El jardín queda incluido en esta lista, cambiando plantas por otras que no pierdan sus hojas o que luzcan mejor en cada temporada.

También aprovecha el cambio para limpiar en profundidad el mobiliario del exterior, los tapizados, la alberca, los senderos, la parrilla o barbacoa y todo lo que está fuera de casa y que, normalmente, cuando el clima no es el más adecuado, no solemos usar… ni limpiarlos, dejando que la suciedad se acumule. Otros que puedes planificar para limpieza y mantenimiento incluyen los rodados (como las bicicletas) y las herramientas de jardín.

Organiza la limpieza dentro de casa

Hay algunas tareas que a menudo olvidamos incluir en las acciones diarias. Los electrodomésticos suelen ser limpiados sólo superficialmente luego de cada uso, o (digamos una verdad aquí) sólo una vez que los vemos “sucios”. Aprovecha el cambio de las estaciones como un recordatorio para desmantelarlos y limpiar sus partes en profundidad, en especial los artefactos de cocina que son unos de los que más sufren. Lo mismo se puede aplicar a las herramientas del taller: con organización en su limpieza y mantenimiento, los tendrás en perfectas condiciones y por mucho más tiempo.

No olvides limpiar las ventilas, tragaluces, rejillas de la ventilación o de los sistemas de climatización, al menos con cada cambio de estación del año. Si dejas que la suciedad se acumule en estos elementos no sólo pondrías a riesgo tu salud, sino que también el funcionamiento de los sistemas se vería afectado, provocando más gastos y un uso menos que óptimo.

Por último, aprovecha el cambio de cada estación para hacer una limpieza profunda de tu ropa de temporada. Aunque aún esté en uso (en especial en el paso del otoño al invierno y de la primavera al verano): hacerlo te ayudará a evitar el desgaste y la acumulación de suciedades que podrían fijarse, ayudándote a tener un guardarropas más completo, reluciente, y por mucho más tiempo.

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